Focas en Cautiverio

Todos los mamíferos marinos del mundo están protegidos ya sea por leyes gubernamentales o por grupos de conservación de gran trayectoria e importancia social, y a pesar de que sus esfuerzos son muy importantes y relevantes, un cierto porcentaje de los obstáculos y problemáticas que surgen en el ambiente natural de las focas pueden ser evitados o solucionados con la colaboración y organización humana antes de tener que recurrir a refuerzos mayores.

Muchas de las focas enfermas, heridas, varadas o abandonadas que se encuentran en la naturaleza tienen oportunidad de sobrevivir con rehabilitación, cuidados intensivos y alimentación nutritiva, por lo que es necesario resguardarlas en cautiverio. Generalmente una vez que están listas y sanas son liberadas de nuevo a su hogar.

Las crías, quienes son las más vulnerables a las muertes, son alimentadas con leche rica en grasa tal como recibirían de su madre y aunque sabemos que nada se puede comparar al vínculo de una madre con su  recién nacido, el esfuerzo que se realiza por mantenerlas saludables y estables es para valorarse. También se les enseña a cazar para que al obtener su libertad logren llevar una vida lo más normal posible.

Las focas se mantienen en cautiverio por varias razones: para rehabilitación, para exhibirlos en zoológicos o acuarios, para trabajos militares, investigaciones científicas, entre otras.

Los pinnípedos son unos de los primeros grupos de mamíferos marinos en resguardarse en cautividad. Según los registros, la foca monje del Mediterráneo (Monachus monachus) fue una de las pioneras en este asunto en el año de 1760. A partir de entonces esta práctica se ha efectuado con frecuencia.

Las focas se adaptan adecuadamente al cautiverio y son varios los registros de reproducciones exitosas. En los últimos años se ha cuidado de que los fócidos que se reciben en los zoológicos y acuarios no sean capturados de su hábitat natural, sino que provengan de centros de rehabilitación.

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Zoológicos y acuarios

Son numerosos los zoológicos, parques marinos y acuarios que cuentan con focas para amenizar sus espectáculos y exposiciones atractivas para el público, y es aquí donde entra la parte controversial del tema.

No en todos los acuarios tienen los mismos espacios para que puedan moverse con libertad, por lo que en vez de admirarse como lugares de preservación, son acusados de contribuir al maltrato animal.

El hecho de ser entrenados para espectáculos de entretenimiento también es considerado una forma de abuso.

El hecho de ser entrenados para espectáculos de entretenimiento también es considerado una forma de abuso, pues los defensores argumentan que ningún animal salvaje nació para aprender habilidades humanas ni pasar horas de entrenamiento cuando realmente debería convivir en sus grupos sociales, amamantar, aparearse, descansar y cazar. Por otro lado, los trabajadores de los zoológicos señalan que el contacto frecuente con los humanos y la confianza que llegan a tener con ellos, facilita los estudios médicos de prevención a los que son sometidos para el bien de su salud.

Las focas en cautiverio no muestran sus comportamientos naturales como si lo hicieran en su entorno salvaje. Los movimientos repetitivos a los que son sometidos y el tener que nadar en círculos por cuestiones de falta de espacio, son situaciones lamentables ante los ojos de muchas personas. Se dice que una foca puede llegar al aburrimiento y estrés al estar encerrada por mucho tiempo y no poder llegar más allá de cuatro paredes.

No es extraño que algunas presenten deterioro físico ante la falta de actividad dentro de su estrecho territorio artificial. Una foca en libertad reacciona ante los múltiples estímulos externos que recibe diariamente y a toda hora, como el clima, las condiciones marítimas, compañeros, depredadores, entre muchos otros. Todo ello no es posible bajo encierro.

La contraparte sostiene que si no fuera por los entrenadores que los hacen tener actividades físicas para ejercitarlos, su situación sería crítica, lo que posiblemente se reflejaría en su falta de apetito, incapacidad para reproducirse, entre otras manifestaciones.

¿Qué opinas al respecto? Todas las opiniones son respetables siempre y cuando sean para el beneficio de las hermosas focas. No es fácil tomar un bando, puesto que ambas partes tienen aspectos negativos y positivos. Por supuesto que apoyamos la libertad, pero también creemos que si no fuera por los buenos seres humanos que luchan por su bienestar, muchas de ellas perecerían de manera angustiosa.

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