Focas en Peligro

Focas en Peligro

Focas en Peligro

Las amenazas que las focas enfrentan en su medio natural pueden ordenarse en un extenso listado. El único aspecto positivo que pudieran tener, es el de estar alejadas del gran disturbio humano debido a las duras condiciones climáticas que hace difícil su permanencia, pero aún así, indirectamente se ven afectadas por cuestiones del cambio climático originado por el hombre.

Cambio climático

Es el primer detonante del desequilibrio ecológico de nuestro planeta, pues las temperaturas, generalmente más cálidas, afectan las regiones polares ocasionando que se deshielen las plataformas de hielo marino y las capas de nieve del suelo firme, elementos necesarios dentro del ciclo de vida de las focas.

Matanzas

Pescadores canadienses se adentran en el hábitat natural de las focas para masacrarlas de manera violenta con el fin de obtener su preciada piel. Las organizaciones protectoras de la fauna marina afirman que muchas veces las víctimas ya sea adultas o bebés, aún continúan con vida al momento de ser desolladas, pues el golpe que recibieron solo las paralizó, pero no fue suficiente para acabar con su vida.

En nuestro artículo de Caza de focas podrás conocer más detalles sobre esta deshonrosa práctica.

Los equipos de pesca olvidados o perdidos son un peligro no solo para los fócidos sino para toda la fauna marina.

Pesquerías

Dentro de este apartado nos encontramos con el argumento que utilizan pescadores, cazadores y políticos para justificar las masacres de focas: el de preservar las poblaciones de peces. Esto no tiene ninguna validez científica y no se ha obtenido ninguna relación entre la disminución de peces con las poblaciones de focas.

Enredos, lesiones y varamientos

Los equipos de pesca olvidados o perdidos son un peligro no solo para los fócidos sino para toda la fauna marina. Redes atoradas en el cuerpo de los fócidos generalmente ocasionan heridas graves, profundas y crónicas que las imposibilita para alimentarse, nadar o aparearse con libertad. La calidad de vida de las focas afectadas reduce enormemente y mueren por infecciones mortales de manera lenta y muy dolorosa.

Los varamientos pueden ocurrir por varias razones: desorientación por mal tiempo, golpes  producidos por embarcaciones, lesiones y enredos en objetos de pesca. Las focas tienen gran capacidad de adaptación, pero cuando físicamente están imposibilitadas pueden morir en soledad. Los grupos de rescatistas protectores de los mamíferos marinos han rescatado gran cantidad de focas varadas, pero no en todos los casos se presenta un final feliz.

Enfermedades y contaminación

Varias especies de focas, entre ellas la foca común, la foca monje de Hawái y los elefantes marinos, son víctimas de parasitismo y enfermedades relacionadas con el calentamiento global, pues es más común que esto se desarrolle en ambientes cálidos. Los parásitos afectan el corazón, cavidades nasales, piel, intestinos, pulmones y vasos sanguíneos de las víctimas.

El virus del moquillo focino (PDV, Phocine distemper virus) provocó una epizootia en el año de 1988 matando a más de 18,000 focas del norte de Europa. Para 2002 se habían perdido ya alrededor de 20,000 fócidos por la misma enfermedad.

El virus del moquillo focino provocó una epizootia en 1988 matando a más de 18,000 focas.

El PDV es causado por el Morbillivirus, un género de virus de la familia Paramyxoviridae que en algunos casos logran erradicarse del organismo gracias a los anticuerpos del animal, pero no todos pueden desarrollar este tipo de protección natural. Los afectados de gravedad presentan lesiones en la piel, neumonía e infecciones cerebrales.

La bacteria Leptospira, el protozoo parásito Toxoplasma gondii y bacterias Brucella spp. son causantes de múltiples enfermedades mortales que acaban con grandes poblaciones de estos mamíferos pinnípedos.

Por años se ha analizado muestras de tejidos, grasa, hígados y riñones de focas para medir los niveles de contaminantes que puedan tener en sus organismos. El resultado fue que sustancias como PCB (policlorobifenilos), DDT (Dicloro Difenil Tricloroetano), HCB (hexaclorobenzeno) y COPs (Contaminantes Orgánicos Persistentes) están concentradas en sus organismos. Esto no solamente es catastrófico para las focas, sino para sus depredadores que dependen en gran porcentaje de ellas para vivir, como las orcas y los osos polares.