Evolución de las Focas

Evolución de las Focas

Evolución de las Focas

Las focas no son criaturas modernas. Fueron descubiertas a través de fósiles que datan de hace 15 millones de años en regiones localizadas en el Atlántico Norte.

Debido a su morfología y características, los científicos creían que evolucionaron a partir de otros mamíferos acuáticos como son los leones marinos o morsas, pero se llevaron una gran sorpresa al descubrir que están muy estrechamente relacionados con… ¡los osos! También existen teorías que proponen la relación de las focas con las nutrias.

Existen especies que habitan en zonas de Asia o Europa que se encuentran muy lejanas a los océanos, por lo que surge la duda de cómo llegaron hasta ahí. Las suposiciones con base a los estudios, señalan que antiguamente la distribución global de las porciones de tierra y continentes era diferente, por lo que posiblemente existían conexiones en forma de ríos o canales que llevaron a algunas focas a instalarse ahí y que con el paso del tiempo quedaron rodeadas de grandes ciudades sin posibilidad de retornar a aguas abiertas. Esto no representó problemas para ellas, pues encontraron los alimentos y resguardos que necesitaban para sobrevivir.

Según las investigaciones, los ancestros de los fócidos alguna vez fueron seres terrestres con cuatro patas.

Ancestros

Enaliarctos es un género ya extinto que representa a los fósiles más antiguos de pinnípedos que se tienen hasta el día de hoy. Se dice que poblaron la Tierra a finales de Oligoceno y Mioceno.

Puijila darwini es una especie que vivió en la era del Mioceno, hace aproximadamente 24 millones de años. La estructura de su esqueleto indica que se trataba de un animal pequeño de alrededor de un metro de largo que no estaba adaptado del todo al ambiente acuático, pues no poseía aletas a diferencia de las especies modernas. Su forma alargada nos recuerda a una nutria, pero la composición dental y forma craneal revela que se trataba de un tipo de foca.

Con ello podemos acercarnos más al hecho de que los ancestros de los fócidos alguna vez fueron seres terrestres con cuatro patas, pero que evolucionaron muy lentamente hasta convertirse en lo que vemos hoy. Reconstrucciones digitales han mostrado el posible aspecto de las focas prehistóricas, concluyendo en que poseían extremidades musculosas y pesadas, además de patas palmeadas y una cola larga, lo que nos da a entender que caminaban por suelo firme sin dificultad.

Aún no existe una razón comprobable del cómo lograron adaptarse por completo a la vida acuática, pero lo que sobran son teorías y propuestas por parte de los investigadores. Una de ellas especula que comenzaron en ambientes de agua dulce. Posteriormente fueron buscando alimento en las aguas oceánicas debido a que los lagos se congelaban por completo, limitándolos de alimento.

Las versiones más oficiales señalan que toda la familia de pinnípedos es originaria del Ártico y que poco a poco fueron extendiéndose por los océanos Atlántico y Pacífico hasta llegar al extremo sur.

Se dice que sus extremidades posteriores fueron patas traseras con las que podían caminar.

Parte de su adaptación podemos notarla a simple vista con sus extremidades posteriores atrofiadas en forma de aletas o de cola carnosa, que millones de años atrás eran en realidad patas traseras con las cuales sus ancestros lograban caminar.

Ahora la parte trasera no es requerida para la locomoción; los fócidos utilizan sus músculos ventrales para impulsarse y las aletas delanteras para sostener su peso cuando levantan la cabeza. Algunas veces las utilizan para tomar impulso.

Todo esto nos hace concluir que no perdieron totalmente sus extremidades, pero sí se adaptaron a una vida acuática casi en su totalidad, pues de ser animales exclusivamente terrestres, ahora sus movimientos se ven muy limitados en la arena o tierra. Aun así, no se pierden sus orígenes, ya que a pesar de encontrar todo lo que necesitan dentro del mar o dentro de los lagos, reposan, mudan y se reproducen en el lugar que antes fue su hogar.